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Tipos, clasificación y lista de antibióticos disponibles sin receta médica

Antes de penetrar en cómo funcionan los antibióticos o en una clasificación de los antibióticos, nobleza obliga narrar su cronología. Su origen reside en la penicilina, hallada en los estertores del siglo XIX por Ernest Duchesne en Francia. Como otros ínclitos descubrimientos, los antibióticos son consecuencia de la serendipia (el médico francés simplemente estaba trabajando con hongos del género Penicillium). De primeras, su metódico estudio pasó desapercibido. No sería hasta que Fleming contaminase un plato de agar adventiciamente con hongos cuando las cualidades bactericidas de la penicilina mostraron todo su esplendor haciendo que el mérito de tan sustancial hito se lo granjease el vitoreado científico británico.

Qué son los antibióticos y para qué sirven los diferentes tipos

Si curioseas sobre qué son los antibióticos, una definición correcta sería la de bactericidas: se encargan de tratar diversas infecciones de carácter bacteriano. Algunos estudiosos diferencian entre antibióticos clásicos y bacteriostáticos (impiden la proliferación de las bacterias, pero no las exterminan). Los antibióticos interesan para acometer los siguientes problemas, entre otros:

  • Amigdalitis.
  • Infección de orina (cistitis) o de las vías urinarias.
  • Gonorrea.
  • E. coli.
  • Clamidia.
  • Infecciones dentales o mandibulare.
  • Sinusitis.
  • Infección de oído.
  • Infecciones de piel.
  • Neumonía.

En sinusitis o infección de oído leve, no suele ser necesaria dosis alguna de antibióticos. Para el acné, pueden ayudar en dosis bajas. De todas formas, en estos casos, su utilización es muy restringida. 

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De hecho, no conviene abusar de ellos, ya que las bacterias tienden a volverse resistentes a ellos con el uso negligente. Por tanto, por definición es clave entender qué son los antibióticos realmente para no caer en mala praxis.

Clasificación de los antibióticos: Nombres, marcas y presentaciones más comunes

A la hora de recoger el amplio espectro de antibióticos que tratan las afecciones más comunes y otras no tanto (infección de orina, gonorrea, infecciones dentales, cistitis, neumonía o clamidia, entre otros), la clasificación en nombres puede hacerse del siguiente modo (familia + principales tipos):

  • Penicilina: amoxicilina y ampicilina.
  • Quinolonas: ciprofloxacino, levofloxacino y moxifloxacino.
  • Macrólidos: azitromicina, claritromicina y eritromicina.
  • Cefalosporinas: cefaclor, cefalexina y cefuroxima.
  • Tetraciclinas: doxiciclina.
  • Sulfonamidas o sulfamidas (bacteriostáticos): sulfametoxazol y trimetoprima.
  • Aminoglucósidos: gentamicina y tobramicina.

En cuanto a su presentación, es heterogénea:

  • Oralmente: en formato píldora, cápsulas o líquidos.
  • Tópicamente: geniales para infecciones de piel y marcas derivadas de ello; generalmente se comercializan en aerosol o ungüento.
  • Líquidos: Para ojos o aparato auditivo.
  • Inyección o vía intravenosa: cuadros clínicos graves.

El uso de los antibióticos es ineficaz para tratar la gripe y combatir virus

Una de las respuestas erróneas a para qué sirven los antibióticos es para tratar la gripe. Realmente, no existen medicamentos ni tratamientos efectivos para contrarrestar un diagnóstico gripal. La mayoría de acciones que se toman son paliativas y no atacan directamente al virus. Mucho menos sirven para combatir la fiebre. Y es que ya sabes qué hacen los antibióticos: atacar bacterias, no virus.

Por tanto, ni un antibiótico de amplio o alto espectro va ayudarte a acabar con la gripe. Esto no implica que durante una infección vírica no desarrolles sobreinfecciones cuyos responsables sean las bacterias. En estos casos, claro que es útil el tratamiento con estos compuestos farmacológicos altamente eficaces.

Lista de antibióticos disponibles sin receta médica online

En algunas farmacias online se pueden comprar algunas opciones para el acné, la gonorrea u otras afecciones. Sin embargo, aunque la lista de antibióticos sin receta médica incluye innumerables variantes, comprar online sin receta tales alternativas no es la mejor idea porque automedicarse con antibióticos es contraproducente. 

Eso sí, si dispones de receta médica, una forma genial de cómo conseguir estos tratamientos sí es internet, pues, generalmente, es más barato en plataformas en línea que en establecimientos físicos.

Cómo tomar antibióticos para tratar un amplio espectro de afecciones

Para empezar, a la hora de saber cómo tomar antibióticos es, en caso de ser mujer, saber si estás afrontando un embarazo o no. Existen antibióticos más seguros que otros durante el embarazo, como la amoxicilina, la ampicilina, el cefaclor y la ceflexina. Tu médico de cabecera será el que preferiblemente pueda aconsejarte a estos efectos en función de la infección que se desee erradicar.

La pauta respecto a cómo tomar el antibiótico dependerá de la naturaleza de este y de su presentación. No es lo mismo una crema que una píldora, por ejemplo. También hay que tener en cuenta otra de las consecuencias derivadas de los antibióticos: los efectos secundarios. Estos abarcan desde simples sarpullidos hasta fiebre, por lo que, ante cualquier sintomatología anormal, acude prestamente a tu experto en salud de confianza.

Por lo demás, estos fármacos no se toman necesariamente después de comer, ya que todo depende de su mecanismo de acción y no necesariamente tienen que interferir con la ingesta de alimentos. Eso sí, no menosprecies los siguientes puntos:

  • Evita alcohol y otras drogas para no reducir los efectos positivos del tratamiento.
  • Sigue minuciosamente las instrucciones de tu galeno. No interrumpas el procedimiento terapéutico antes de lo que se te indique aunque te sientas mejor. Esto puede provocar infecciones posteriores más graves.
  • No compartas jamás lo que te receten con otras personas.
  • Concluido el tratamiento, no lo guardes para el futuro. En cualquier farmacia te explicarán cómo desecharlo de forma segura.

Si actúas responsablemente, mejorarás tu salud y reforzarás la salud global del planeta, ya que las bacterias no desarrollarán resistencia. ¡Piensa en ti, pero también en los demás para que todos podamos disfrutar de la seguridad que brindan estos medicamentos!



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